Llevar la contabilidad en una planilla funciona… hasta que deja de funcionar. Estas son las señales que vemos una y otra vez.
- No sabés si ganaste plata este mes. Tener facturación no es tener rentabilidad.
- Pagás impuestos "lo que me dijeron". Sin liquidación propia no hay forma de saber si estás pagando de más.
- Mezclás la caja personal con la del negocio. El clásico.
- Te enterás de los vencimientos por el aviso de deuda.
- Querés pedir financiamiento y no tenés balance.
Ninguna de estas cosas se resuelve con más horas de planilla. Se resuelven con un sistema de información contable, por chico que sea el negocio.